Contemple su rostro un rato,
sin prisa y sin ningun llanto
pues aun a mi corta edad
sabia que Papá for fin
habia encontrado el descanso.

Ya no sentia el dolor
que cargo por tantos años,
dolor que al agregarle alcohol
se convertia en rabia y gritos
Y luego acababa en llanto.

Aquel dia al ver su rostro,
ya no me dolia tanto
que el estubiera ausente
pues yo sabia que por fin
se habia librado del vicio.
El vicio que le robo su vida,
su familia y su juicio.

Papá encontro el alivio
cuando se quedo dormido
la noche de aquel domingo
y no desperto jamas…

Esa tarde al contemplarlo,
se veia tan tranquilo
y yo me senti aliviada
al saber que el por fin
se habia librado del vicio.

Estube leyendo mis diarios toda la mañana y me encontre con esto q escribi hace mas o menos unos cinco o seis años y quise compartirlo con ustedes. Hoy no cuento con mucho tiempo para estar aki xq mis hijos ambos tienen practica d deportes esta tarde pero les prometo q mañana entro a visitar a cada uno a sus casitas.

Los quiero...

Mariposa sin alas